recuerdo este momento, la pose recta, las manos juntas. todo ello me decían " para gracia del señor" y solo era una postura ya conocida de oración que muchas y muchos habían adoptado como la única postura que dios acepta y en la cual concede.
y pensar que el único dios frente a nosotros era este fotógrafo que con su gran habilidad y puntualidad a la ceremonia sacaba fotos y encatusaba a las madres de familia que alucinadas y orgullosas acompañaban a sus menores hijas e hijos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario